JESÚS MARÍA GONZÁLEZ ITUERO asesinado el 4 de abril de 1976 en Hendaya.

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ MARTÍNEZ asesinado el 4 de abril de 1976 en Hendaya.

ANGEL LIETOR ALFARO , asesinado en Madrid por los GRAPO el 4 de Abril de 1.979

BENJAMÍN QUINTANO CARRERO asesinado el 4 de abril de 1990 en Pasajes.

FERNANDO JIMÉNEZ PASCUAL asesinado el 4 de abril de 1994 en Bilbao.

El 4 de abril de 1976 los inspectores de Policía JESÚS MARÍA GONZÁLEZ ITUEROJOSÉ LUIS MARTÍNEZ MARTÍNEZ fueron secuestrados por ETA en Hendaya (Francia).

Jesús María y José Luis llevaban sólo seis meses en la Policía. Destinados en una comisaría de San Sebastián, habían cruzado a pie la frontera, tras comer en una pizzería de Guipúzcoa. Dejaron sus armas en el puesto de control aduanero de Irún, y de ahí se dirigieron al cine Varietés en Hendaya. Aquí fue donde los vieron vivos por última vez.Los cadáveres, en avanzado estado de descomposición, fueron encontrados por cinco adolescentes en un antiguo búnker construido por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.Aparecieron con los pies y las manos atadas, mutilaciones en los dedos y un tiro en la nuca.

 

Jesús María González Ituero tenía de 25 años cuando fue secuestrado y asesinado por ETA. Natural de Madrona (Segovia) era el segundo de los seis hijos del matrimonio González-Ituero. Se había incorporado al cuerpo de la Policía Nacional en septiembre de 1975, tras terminar el servicio militar.

José Luís Martínez Martínez, era natural de Calatayud (Zaragoza) y tenía 31 años. Su infancia la pasó en Almería, pues su padre fue trasladado ahí cuando José Luis era muy pequeño. Una vez que terminó su servicio militar, ingresó en la Academia General de Policía. De ahí salió destinado al servicio 091 de San Sebastián, en el que llevaba sólo seis días cuando fue secuestrado y asesinado por la banda terrorista ETA.

El 4 de abril de 1979 el agente de la Policía Nacional ANGEL LIETOR ALFARO salió de su domicilio para dirigirse a su puesto de trabajo en la plaza Pontejos. Dos miembros de los GRAPO lo abordaron y le dispararon a quemarropa, hiriéndole en la cabeza. Su mujer bajó a auxiliarle mientras esperaban al coche patrulla para que lo trasladasen al hospital, pero el agente falleció antes de llegar al centro sanitario. Poco después, la esposa del fallecido declaró a la prensa: “Perdono a los criminales, pero esta lucha no tiene principio ni fin, a no ser que se quiera volver a los tiempos de Adán y Eva. ¿Cómo estas dos personas pueden tener hijos, cuando han quitado la vida a un hombre que deja un hijo y una esposa?”.

 

 

El 4 de abril de 1990, en torno a las cuatro de la tarde, es tiroteado en Pasajes (Guipúzcoa) el guardia civil BENJAMÍN QUINTANO CARRERO cuando regresaba a su domicilio. Varios disparos, efectuados a corta distancia por dos miembros del grupo Donosti de ETA, le causaron la muerte prácticamente en el acto.El atentado tuvo lugar en la calle Blas de Lezo, a menos de cincuenta  metros del domicilio de la víctima, donde la Policía recogió seis casquillos de bala, cuatro FN y dos SF del calibre 9 milímetros parabellum. Benjamín fue alcanzado por cinco de los seis disparos realizados.El guardia civil, que estaba adscrito al puerto de Pasajes.

Benjamín Quintano Carrero, de 48 años, era natural de Torregamones (Zamora). Estaba viudo desde hacía cuatro años. Su asesinato dejó huérfanos de padre y madre a cuatro hijos: tres niñas y un joven, el mayor, de 22 años. Estaba destinado en Pasajes, aunque ese día regresaba del cuartel de Intxaurrondo tras realizar un servicio especial.

El 4 de abril de 1994 la banda terrorista asesinó en Bilbao al guardia civil FERNANDO JIMÉNEZ PASCUAL.Fernando había acudido ese día a su trabajo con el vehículo de su padre. Tras regresar a su domicilio, aparcó el coche y se dispuso a montar en el suyo, esperando a que bajara su familia. Vio un objeto sospechoso debajo del asiento y lo cogió, momento en que se produjo la explosión. El techo y el morro del vehículo, arrancados de cuajo, fueron proyectados a veinte metros de distancia. Entre los hierros retorcidos del habitáculo, destrozado por la explosión, quedó el cadáver del guardia civil.

Fernando Jiménez Pascual había nacido en Baracaldo y el 23 de abril habría cumplido 30 años. Estaba casado y tenía una hija de 6 años. Ingresó en el Cuerpo el 2 de febrero de 1990. El agente asesinado pertenecía al Servicio de Custodia del Gobierno Civil de Vizcaya, con la categoría de guardia segundo.