
ANDRES GONZÁLEZ DE SUSO Y FERNÁNDEZ DE MATAUCO, asesinado por el GRAPO ENMadrid el 4 de Mayo de 1.981

FRANCISCO MONTENEGRO JIMÉNEZ, asesinado por los GRAPO en Barcelona el 4 de Mayo de 1.981

JUSTINIANO FERNÁNDEZ PESADO, asesinado por los GRAPO en Barcelona el 4 de Mayo de 1.981

JULIO SEGARRA BLANCO asesinado el 4 de mayo de 1983 en Bilbao.

PEDRO BARQUERO GONZÁLEZ asesinado el 4 de mayo de 1983 en Bilbao.

MARÍA DOLORES LEDO GARCÍA asesinada el 4 de mayo de 1983 en Bilbao.
El general Andrés González de Suso salió de su portal en el número 78 de la calle Hermosilla a las 9.30 del 4 de mayo de 1981, y se subió al asiento trasero del coche oficial que le esperaba para llevarle al trabajo. No había ni cerrado la puerta cuando se le acercaron dos jóvenes con pistolas, y uno de ellos le pegó un tiro en la cabeza. El conductor rápidamente trasladó al general hasta el hospital más cercano, sin saber que Andrés González ya estaba muerto. Los terroristas, por su parte, salieron corriendo, y en la calle Hermosilla se toparon con un vehículo de la Policía Nacional que cumplía servicio por la zona. El cabo Ignacio García García trató de detener a uno de los terroristas e incluso, según declararían los testigos, llegó a golpearle en la cabeza con la culata del revólver. El segundo terrorista aprovechó ese instante para disparar contra el agente y, posteriormente, lo remató en el suelo.



El 4 de mayo de 1981 los guardias civiles Justiniano Fernández Pesado y Francisco Montenegro Jiménez tomaban café en el bar La Parra, en el número 397 del paseo de Fabra i Puig, casi esquina con la calle de Hedilla de Barcelona cuando dos miembros de los GRAPO entraron al local y les dispararon varios tiros. Los guardias civiles murieron inmediatamente. Ambos agentes vestían de uniforme y portaban subfusiles zeta. Se encontraban patrullando por el barrio, vigilando las estafetas de Correos y las entidades bancarias, una labor rutinaria en cuyo transcurso solían parar en el bar.


El 4 de mayo de 1983 la banda terrorista ETA intentó secuestrar al teniente de la Policía Nacional JULIO SEGARRA BLANCO con el objetivo de canjearlo por presos de la banda. Para ello robaron un coche a punta de pistola y se introdujeron en el interior de un garaje situado en la plaza del Carmelo del barrio de Santuchu en Bilbao. Ahí sorprendieron los terroristas al policía, que bajó en torno a las 8:00 horas a recoger su automóvil para trasladarse al cuartel de Basauri. Lo ataron de pies y manos con alambres y lo amordazaron con esparadrapo.
Cuando estaban a punto de meterlo en el maletero de un vehículo, entraron en el garaje PEDRO BARQUERO GONZÁLEZ, cabo de la Policía Nacional, y su mujer, MARÍA DOLORES LEDO GARCÍA, embarazada de casi siete meses. Pedro sacó su arma, pero los terroristas se adelantaron y dispararon contra el policía y su mujer. A continuación, hicieron lo mismo con Julio, que estaba atado y amordazado. El triple asesinato se produjo cuatro días antes de las elecciones municipales.





Julio Segarra Blanco era de Cabanillas del Campo (Guadalajara) y tenía 50 años. Estaba casado con la bilbaína María Nieves Echevarría y tenía tres hijos: los dos mayores de 14 y 13 años, y el pequeño que había nacido una semana antes. Llevaba en Bilbao desde 1966. En el momento de su asesinato estaba destinado en la Segunda Compañía Móvil del acuartelamiento de Basauri.
Pedro Barquero González tenía 30 años. Era de Alcalá del Valle (Cádiz). Se había casado hacía siete meses con María Dolores Ledo García, de 25 años y natural de Baracaldo, que impartía clases a alumnos de tercero de EGB en el colegio Zumalacárregui del barrio de Arabella.




