JOSÉ FERNANDO ARTOLA GOICOECHEA asesinado el 30 de enero de 1979 Anzuola.

ÁNGEL JOSÉ RAMOS SAAVEDRA asesinado el 30 de enero de 1987 en Zaragoza

MANUEL RIVERA SÁNCHEZ asesinado el 30 de enero de 1987 en Zaragoza

JOSÉ IGNACIO PÉREZ ÁLVAREZ asesinado el 30 de enero de 1990 en Galdácano.

EUGENIO OLACIREGUI BORDA asesinado el 30 de enero 1997 en san Sebastián.

ALBERTO JIMÉNEZ BECERRIL asesinado el 30 de enero de 1998 en Sevilla.

ASCENSIÓN GARCÍA ORTIZ asesinada el 30 de enero de 1998 en Sevilla.

El martes 30 de enero de 1979 ETA asesinaba en Anzuola (Guipúzcoa) a JOSÉ FERNANDO ARTOLA GOICOECHEA. ETA justificó el asesinato acusándolo de ser un confidente.

José Fernando Artola Goicoechea, de 54 años, era natural de Hernani. Era representante de comercio, estaba casado y tenía dos hijos.

El año 1987, año de las masacres de Hipercor en Barcelona y la casa cuartel de Zaragoza, lo inició ETA asesinando con el método del coche-bomba a ÁNGEL JOSÉ RAMOS SAAVEDRA, conductor de un autobús de militares que se dirigía a la Academia General Militar de Zaragoza, y al comandante de Ingenieros del Ejército de Tierra MANUEL RIVERA SÁNCHEZ.

Eran las 8:00 horas del 30 de enero de 1987. Cuando el autobús llegaba a la plaza de César Augusto frente a la iglesia de San Juan de los Panetes, el coche bomba fue activado a distancia por Henri Parot, que inmediatamente emprendió la huida en un vehículo conducido por otro terrorista.

Ángel José Ramos Saavedra tenía 47 años y murió en el acto. Natural de La Coruña, estaba casado y tenía dos hijos.

El comandante Manuel Rivera Sánchez, de 45 años, era natural de Viveros (Albacete). Casado y con tres hijos, ejercía como profesor en la Academia General Militar. Falleció pocas horas después de ingresar en el Hospital Clínico de Zaragoza.

El 30 de enero de 1990 es asesinado en Galdácano (Vizcaya) el policía nacional JOSÉ IGNACIO PÉREZ ÁLVAREZ. Era la primera víctima mortal de las 25 de ese año. Un testigo presencial de los hechos explicó que el agente salía de tomar unos vinos en el Bar Los Claveles, al que solía acudir diariamente. Cuando se disponía a abrir la puerta de su vehículo en torno a las 15:00 horas hizo explosión una bicicleta bomba colocada junto al automóvil. El estallido del artefacto compuesto por unos diez kilos de explosivo y metralla accionados a distancia, lo alcanzó de lleno y le causó la muerte en el acto.

 

José Ignacio Pérez Álvarez era natural de Villagatón (León), aunque residía en Galdácano desde hacía ocho años.

Tenía 39 años, estaba casado y dejaba huérfanos a tres hijos: una niña de 4 años y dos varones de 10 y 14 años.

Poco después de las 15:00 horas del jueves 30 de enero de 1997 la banda terrorista ETA asesinaba en San Sebastián a EUGENIO OLACIREGUI BORDA. La víctima acababa de salir de su domicilio y se disponía a acudir a su trabajo en la vecina localidad de Oyarzun. Cuando se dirigía a la parada del autobús, un pistolero se le acercó por detrás y le disparó en la nuca.

 

 

Eugenio Olaciregui Borda tenía 39 años. Estaba casado con Koro Villarta y era padre de dos niñas: Ainara, de nueve años, y Maialen, de tres.

Tres semanas después del asesinato en Zarauz de José Ignacio Iruretagoyena, ETA volvía a atentar contra un concejal del Partido Popular. El asesinato en Sevilla el 30 de enero de 1998 del matrimonio formado por ALBERTO JIMÉNEZ BECERRIL y ASCENSIÓN GARCÍA ORTIZ causó una enorme conmoción en todos los españoles de bien. El matrimonio volvía de cenar con unos amigos cuando dos miembros de ETA les dispararon por la espalda en una céntrica calle sevillana provocándoles la muerte casi en el acto.

Alberto Jiménez Becerril, licenciado en Derecho e Historia, tenía 37 años y era concejal del PP en Sevilla, teniente de alcalde y hombre de confianza de la alcaldesa, Soledad Becerril. Ascensión García Ortiz tenía 39 años, era licenciada en Derecho y trabajaba en un despacho de abogados como procuradora de los tribunales. Dejaban huérfanos a tres niños: Ascensión (9 años), Alberto (6 años) y Clara (5 años)