MANUEL FLORENTIN PEREZ, asesinado por los GRAPO el 24 de Abril de 1.979 en Esplugues de Llobregat

LUIS ANDRÉS SAMPERIO SAÑUDO asesinado el 24 de abril de 1977 en Bilbao.

El 24 de abril de 1979 tres terroristas de los GRAPO asesinaron mediante varios disparos a Manuel Florentín Pérez, concejal electo de la localidad barcelonesa de Esplugas de Llobregat, en la farmacia de Don Ventura, de la que era encargado. Manuel Florentín se había presentado a las elecciones municipales por la Agrupación de “Independientes de Esplugues”.

Manuel nació en Teruel y se trasladó a Barcelona a labrarse un futuro para él y su familia. Nació en una familia obrera y trabajadora. Tal y como asegura su sobrina nieta, “los que lo conocían decían que era una gran persona, empático, un referente en Can Vidalet al que representó. Fue una gran pérdida para toda la familia, sobre todo para su hijo, su mujer, sus hermanos y sobrinos”.

El 24 de abril de 1997 ETA asesinaba en Bilbao de un tiro en la nuca al inspector de Policía LUIS ANDRÉS SAMPERIO SAÑUDO. Eran aproximadamente las dos y media de la tarde. Dos terroristas a cara descubierta esperaron a que el agente se aproximara al portal de su domicilio, situado en la Avenida de Madariaga del barrio bilbaíno de Deusto. En ese momento uno de los etarras le disparó, a escasos centímetros de la nuca, un único tiro por detrás que le atravesó la cabeza. El agente regresaba a su domicilio a comer después de terminar su jornada habitual como miembro del Grupo de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía. Luis volvió solo, una circunstancia poco habitual en él, ya que era consciente de ser un posible objetivo de la banda terrorista.

Luis Andrés Samperio Sañudo tenía 37 años. Había nacido en Santiago de Cartes, pero se había criado en Los Corrales de Buelna (Cantabria). . El agente asesinado llevaba catorce años destinado en el País Vasco, primero en la Brigada de Seguridad Ciudadana y después en la Policía Judicial. Había llegado desde Ávila, donde se formó en la Academia de Policía. En julio de ese mismo año tenía planeado trasladarse con su mujer, María Ángeles Carmona, y sus dos hijas, de 14 y 4 años, a su lugar de origen.