MIGUEL MATEO PASTOR asesinado el 2 de febrero de 1983 en Villafranca de Ordicia.

BENEDICTO GARCIA RUFO, asesinado el 2 de Febrero de 1989 en Monfero por el Exército Guerrilhero do Povo Galego Ceive

El 2 de febrero de 1983 la banda terrorista ETA asesina en Villafranca de Ordicia al guardia civil MIGUEL MATEO PASTOR.

Sobre las 20:30 horas salieron del cuartel dos vehículos Talbot 150 de los GAR y tomaron un camino de tierra para ir a la carretera general. Cuando estaban muy cerca de ésta, a la altura del kilómetro 422,50 de la N-I, el vehículo más atrasado, en el que viajaba Miguel, recibió el impacto de una granada anticarro que afectó a la parte derecha y al techo del vehículo. Otra granada estalló a un lado del camino. Después de la explosión, los guardias civiles fueron ametrallados por los terroristas con subfusiles y escopetas. Los agentes contestaron al fuego y los asesinos huyeron por el monte.

Miguel Mateo Pastor y sus compañeros, Custodio Contreras de la Rosa y José Bueno Fernández, fueron trasladados al Hospital de la Cruz Roja de San Sebastián gravemente heridos.

Miguel Mateo Pastor era natural de Elda (Alicante), y pertenecía a una familia con antecedentes militares. Tenía 24 años y estaba soltero.

La madrugada del 2 de febrero de 1989, el puesto de la Guardia Civil en Irixoá recibió un aviso por un supuesto accidente de tráfico en la carretera y los agentes Benedicto García Ruzo y Antonio Pérez Freire salieron con rapidez hacia el lugar indicado, a la altura de Monfer (La Coruña). Un comando del Exército Guerrilhero do Povo Galego Ceive les había tendido una trampa. Hacia la 1.10 horas, cuando los guardias civiles se apearon del coche para socorrer a uno de los individuos, que se encontraba tendido en el suelo, el falso herido se levantó y, junto a los otros tres terroristas, comenzó a disparar a los agentes.

Benedicto García recibió siete balazos y murió en el acto. Su compañero Antonio quedó herido de gravedad. Una de las armas utilizadas había sido robada horas antes a un vigilante jurado del Ayuntamiento de La Coruña durante su secuestro.

Benedicto García Ruzo, casado y con una hija de 9 años, estaba construyendo su primera casa para trasladarse del cuartel con su familia.